Grupo San José cerró su primera sesión en bolsa con un repunte del 5,1% a 13,51 euros tras la integración con Parquesol Inmobiliaria y Proyectos SA.  A estos precios, la capitalización de San José asciende a unos  900 millones de euros. 
"Estoy seguro de que la salida a bolsa incrementará la confianza en nuestro proyecto (...) Somos conscientes de la tremenda oportunidad que representa para nosotros", dijo Jacinto Rey, presidente de la compañía, tras el estreno. 

La compañía, que concentra negocios tan diversos como la construcción, inmobiliaria, la energía y los servicios, ha culminado recientemente un proceso de reestructuración de deuda, que asciende a algo más de 1.000 millones de euros, y por el que se garantiza la financiación del grupo en los próximos seis años.

"Los términos básicos de la refinanciación son estabilizar a 6 años las líneas de circulante, con 3 años de cadencia. Se empezará a amortizar a partir del cuarto año, un poco más en el quinto y el bulto en el sexto", explicó el consejero delegado de la empresa, Miguel Zorita.

De cara al futuro, Zorita dijo que el grupo espera repetir en 2009 la facturación cercana a los 1.300 millones de euros de 2008. Para ello, la compañía apuesta por desarrollar sus actuales proyectos inmobiliarios, crecer en el segmento de construcción y diversificarse geográficamente, indicó.

Grupo San José está presente en Argentina, Perú y Portugal y ahora la compañía ha entrado en Chile, donde gestiona un proyecto de hospitales valorado en 170 millones de euros, añadió Zorita, que no pierde de vista la significativa demanda de los países del Golfo Pérsico.

El accionariado de Grupo San José queda formado por un 50% en manos de la familia Rey, entre un 12% y un 14% en posesión de la familia Sánchez Rivas -una de las fundadoras de la constructora-, un 8% para Caja Burgos, un 5% para Caja Castilla-La Mancha y un 8% repartido entre directivos, detalló Zorita.

Grupo San José lanzó una oferta por Parquesol en el verano de 2006, durante el boom del sector inmobiliario español. La constructora pagó entonces 23,10 euros por cada acción para hacerse con una participación mayoritaria.