Sacyr Vallehermoso obtuvo un beneficio neto atribuido de 461 millones de euros en los nueve primeros meses del año, frente al de 6,1 millones registrado en el mismo periodo de 2008, informó hoy el grupo de construcción y servicios.
La cifra de negocio creció un 12% entre enero y septiembre, hasta los 4.487 millones de euros, en tanto que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) cayó un 25%, hasta los 363 millones de euros.

Desde comienzos de 2009, Sacyr ha optado "por prudencia" anotarse sólo los dividendos cobrados por la participación del 20% que tiene como primer accionista de Repsol YPF (192,4 millones de euros hasta septiembre), y no sumar el porcentaje correspondiente de los beneficios de la petrolera, tal como hizo el pasado año, con lo que elimina el efecto de la petrolera en la comparación con el resultado de 2008.

Sacyr, alegando criterios de "prudencia", ha optado este año por anotarse sólo los dividendos que cobra de la petrolera, en vez del porcentaje de beneficio que le corresponde tal como hacía hasta el pasado año.

Por contra, el beneficio a septiembre del grupo que preside Luis del Rivero también incluye provisiones por un total de 261,1 millones de euros principalmente por depreciación de activos inmobiliarios y por las facturas pendientes de cobro de clientes con dificultades financieras y las más antiguas.

En cuanto a la cifra de negocio del grupo, creció un 12,3% entre enero y septiembre, hasta los 4.487,42 millones de euros. De su lado, el beneficio bruto de explotación (Ebitda) cayó un 25%, hasta los 363 millones de euros, afectado por las actividades de construcción y promoción inmobiliaria.

En los nueve primeros meses del año, la compañía vendió activos inmobiliarios por un monto de 1.445 millones de euros, de los que 1.106 millones se destinaron a amortizar deuda. De esta forma, el endeudamiento de Sacyr se situó en 11.798 millones a la conclusión del tercer trimestre, un 18,7% menos respecto a los 14.512 millones de cierre de 2008. Casi la mitad de esta deuda (5.039 millones) corresponde al crédito de financiación de Repsol.

Sacyr prevé que su pasivo se sitúe entre los 11.000 y los 11.500 millones en función de que se formalice la venta de la participación del 16,3% que aún mantiene en Itínere, con la que obtendría 286 millones de euros, según indicó la directora general Corporativa del grupo, Ana de Pro, en una conferencia de analistas

DESCENSO EN CONSTRUCCIÓN

El mercado doméstico supone el 80,4% de la facturación total de Sacyr, si bien la compañía confía en que este porcentaje varíe sustancialmente en próximos años gracias a los contratos logrados en el exterior, entre los que destaca el de la ampliación del Canal de Panamá.

Por áreas de negocio, destacan los descensos registrados en construcción y explotación de patrimonio en renta, del 11,9% y el 3,6%, respectivamente. En el lado opuesto, sobresale el crecimiento del 37,9% de la nueva división de concesiones creada tras la venta de Itínere.

En concreto, la construcción se mantiene como primera fuente de ingresos del grupo, dado que hasta septiembre facturó 2.401 millones de euros. No obstante, su cartera creció un 32,5%, hasta los 7.954 millones.

Vallehermoso, filial de promoción residencial, elevo un 70% sus ingresos, hasta los 1.337 millones, impulsada por las ventas de suelo (de 763,2 millones), dado que la facturación por venta de pisos cayó un 15,5%. De su lado, Testa, rama de alquiler de patrimonio, disminuyó un 3,6% sus ingresos por el descenso de superficie ocupada.

La nueva Sacyr concesiones facturó 70 millones, un 38% más gracias a la puesta en servicio de varias autopistas, mientras que Valoriza, la división de servicios, elevó un 11,7% sus ingresos, hasta los 676 millones, gracias al mayor número de proyectos y adjudicaciones.