La constructora parece que se olvida de los malos momentos que vivió en el pasado y en los mercados ya muestra un cambio dinámica con respecto a lo que venía haciendo. La cuestión es qué continuidad puede tener a partir de ahora y si lo que hemos visto hasta ahora sólo es un mero espejismo.

Sacyr mantiene un aspecto impecable en los mercados en los últimos meses. Sus fundamentales están cada vez más intactos y eso gusta a los inversores. Como muestra, la presentación de los resultados del primer trimestre del año que sentaron al valor de perlas. Tanto es así que en términos intradiarios subió hasta más de un 7% siendo la mayor revalorización mostrada en el conjunto del ejercicio.

Y es que el grupo alcanzó una cifra de negocio de 786 millones de euros en el primer trimestre de 2017, el 15,6% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Entre enero y marzo, el ebitda aumentó el 16,5%, hasta los 94 millones, con crecimientos de doble dígito en todas las áreas de negocio: Construcción (+14%); Concesiones (+16%); Servicios (+23%); e Industrial (+39%). Algo que parece se ha descontado con mucho optimismo.

Tal y como apunta José Luis Cárpatos, analista independiente, "la especie de bandera en el retroceso desde la resistencia de los mínimos de 2014 está clara”. El RSI rompe al alza la tendencia bajista y la acumulación distribución “rompe por arriba, así que tenemos apoyo".

 

Sacyr gráfico

 

Ahora toca estar pendientes de “la resistencia en precio y más nos vale no dejar alguna figura bajista con el volumen que tenemos”. El valor, que desde mínimos del año pasado avanza más de un 78%, parece que técnicamente empieza a cambiar su signo.

Con todo, nuestros filtros técnicos de la Zona Premium de Estrategias de inversión  muestran que actualmente Sacyr se encuentra en fase de consolidación, al mismo tiempo que recibe una puntuación de 5 puntos en una escala que se mueve entre el cero y el diez.

sacyr indicadores técnicos

 

Así, aunque la tendencia de medio plazo es bajista, en el largo plazo es alcista. La volatilidad es decreciente en el tiempo y como nota negativa: el momento total rápido se encuentra en negativo, y el volumen de contratación es decreciente en todos los marcos temporales.