Joaquín Rivero dirigirá los designios de la nueva Bami, una denominación resucitada para una sociedad que gestionará activos por 270 millones de euros en España, se concentrará en el alquiler de oficinas y en la que se hará una aportación inicial de unos 100 millones de euros, según señaló el ejecutivo antes de la junta de Metrovacesa. En esta junta, los accionistas de Metrovacesa aprobarán los procedimientos que dividirán en dos la primera inmobiliaria española debido a los desacuerdos entre la familia Sanahuja por un lado, y Rivero y su socio Bautista Soler por el otro. Rivero espera que todo el proceso quede cerrado antes de diciembre y que él abandone la presidencia de Metrovacesa cinco días después de la liquidación de la opa sobre minoritarios (el freefloat es del 8-9%) que se pagará con acciones de Gecina, previsiblemente en el mes de octubre.