Reyal Urbis ha firmado con sus bancos acreedores el acuerdo de refinanciación de la deuda de 4.600 millones de euros que actualmente soporta con el fin de evitar el riesgo de concurso de acreedores. La empresa inmobiliaria pretende una extensión del plazo de vencimiento que podría llegar hasta el 2016 y es que el sector sigue en busca de la normalización después de unos años turbulentos en los que intenta asentar las bases para una nueva época.

El mercado del sector inmobiliario sigue ofreciendo dudas a los expertos, aunque es cierto que los precios de las viviendas han bajado, también es cierto que en las grandes ciudades ese recorte, de momento, sigue en stand by. Por ello y según Miguel Ángel Bernal, profesor del IEB, “las empresas que estén más expuestas al mercado de segunda vivienda, serán las que se encuentren más presionadas.” Por si fuera poco a los grupos inmobiliarios les ha salido una nueva horda de competidores en forma de Bancos y Cajas con un parque de viviendas importante, por lo que el stock de casas sigue siendo muy amplio. Todo esto, sumado al próximo incremento del IVA, hace que sobre el sector inmobiliario sigan planeando algunas incógnitas.
 
El modelo que en principio tomará la refinanciación de la que es la tercera inmobiliaria de España, Reyal Urbis, pone el punto de partida a un nuevo modelo de salvamento a este tipo de empresas. El acuerdo constará de tres partes fundamentales: alargar los plazos de vencimiento, adquirir activos inmobiliarios y financiar la salida a corto plazo con líneas de crédito de escasa cuantía  
 
Reyal Urbis ocupa el puesto 60 –de 120- en cuanto a capitalización y el 100 en cuanto a liquidez, todo esto hace que las operaciones de especulación, según Jorge del Canto, analista independiente deban centrarse en un muy corto espacio de tiempo. La volatilidad en este tipo de valores es un elemento casi inherente.
 
La empresa presidida por Rafael Santamaría cerró la jornada de ayer en el Ibex con ligeros recortes correspondientes al 0.73%, situando el valor en los 2.72 euros, muy lejos de los 5 euros y medio que se llegaron a pagar por el título en octubre de 2009. Según Jorge del Canto, analista independiente, “desde ese año el valor ha ido marcando una serie de máximos relevantes descendentes” que le han llevado a marcar una fuerte resistencia en el entorno de los 2 euros.
 
“El goteo- según Eduardo Bolinches director de Bolsacash- debería llevar al valor al soporte de los 2.15 euros, sin encontrar esta vez el beneplácito de los compradores.” Según el experto esa mala senda se rompería en caso “de que se diera una ruptura al alza de las dos tendencias bajistas de medio plazo.” Por el contrario si se rompiera esa resistencia y cayera por debajo de los 2 euros, el próximo nivel según Jorge del Canto se situaría en el entorno de los 1.38 euros, pudiendo llegar a caer hasta los 0.85 euros.