El Gobierno británico calcula que recaudara 2.500 millones de libras (2.815 millones de euros) al año gracias a la nueva tasa a la banca que el Ejecutivo pretende introducir a partir del 1 de enero de 2011

Este impuesto gravaría los resultados de las entidades del sector financiero.

La nueva tasa, que según el Gobierno británico animará a los bancos a correr menos riesgos a la hora de financiarse, será aplicada tanto a los cuentas de resultados globales de los bancos del Reino Unido como a las operaciones de las entidades extranjeras en el país.