
La Junta General de Accionistas de Laboratorios Reig Jofre ha aprobado un dividendo flexible con cargo a reservas y con un importe máximo de 2.004.300 euros, dentro del orden del día en el que también ha aprobado la creación de acciones de Clase B sin voto.
La medida se enmarca en el plan “Dividendo Flexible Reig Jofre”, que contempla una ampliación de capital con cargo a reservas mediante la emisión de nuevas acciones ordinarias de 0,50 euros de valor nominal. La compañía ofrecerá a los accionistas la posibilidad de vender sus derechos de suscripción preferente a un precio garantizado, en una fórmula habitual para compatibilizar remuneración al accionista y flexibilidad financiera.
La junta también ha aprobado la conversión de las acciones ordinarias en acciones de Clase A y la creación de una nueva Clase B sin voto. Según el acuerdo, estas medidas buscan dotar a la sociedad de más herramientas corporativas y financieras para futuras operaciones.
Además, los accionistas han autorizado al consejo para ampliar capital durante un plazo máximo de cinco años, con o sin exclusión del derecho de suscripción preferente, dentro de los límites legales vigentes. También se ha aprobado la emisión de bonos, obligaciones, convertibles, warrants y otros instrumentos de deuda o financiación por un periodo de cinco años.
Reig Jofre ha acordado aplicar la pérdida individual del ejercicio 2025 a resultados negativos de ejercicios anteriores. La junta también ha aprobado el nombramiento de Gloria Folch Ramos como nueva consejera, la reelección de KPMG como auditor para 2026 y el informe anual sobre remuneraciones del consejo con carácter consultivo.
Previsiones
Ignasi Biosca, consejero delegado de Reig Jofre ha subrayado que la compañía sigue apostando por el crecimiento orgánico y que no tiene urgencia por acometer compras, aunque permanece abierta a operaciones que encajen bien desde el punto de vista estratégico. En ese sentido, ha recordado movimientos como la adquisición de la sueca Bioglan AB en 2009, la fusión con Natraceutical en 2015, la compra de la cartera de Bioibérica en 2019 o el incremento hasta el 85% de su participación en Leanbio en 2025.
Biosca también ha puesto en valor la evolución de la compañía durante la última década, que ha cuantificado en una tasa de crecimiento anual compuesta del 13%. No obstante, ha reconocido que 2025 fue el único ejercicio en el que la firma no logró avanzar, algo que ha atribuido al impacto de factores extraordinarios.
De cara a 2026, la compañía confía en recuperar la senda del crecimiento, apoyada ya en el avance del Ebitda del primer trimestre, que aumentó un 1% hasta 9,9 millones de euros.

