No ha habido manera. La declaración del presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, no ha servido para rebajar la tensión política sino todo lo contrario, a pesar de que ha pedido diálogo en varias ocasiones. Eso sí, declarando antes un estado independiente en forma de república que ha dejado en suspenso. Puigdemont quiere negociar con el gobierno la fórmula de salida y las condiciones. Algo que el ejecutivo no va a aceptar.

Carles Puigdemont ha nadado y guardado la ropa en un discurso más preparado para ser escuchado fuera de España que para convencer ni a los socios de la CUP –que pedían la Declaración Unilateral de Independecia (DUI), ni al gobierno, que ya ha expresado que no negociará bajo estas bases”.

El presidente ha hecho declaraciones como que “el sí a la independencia ha ganado un referéndum bajo una lluvia de porrazos. Las urnas nos dicen sí a la independencia y este es el camino que estoy dispuesto a transitar”.

Y la definitiva como “asumo el mandato de pueblo para que Cataluña se convierta en un Estado Independiente en forma de República". Eso sí, para justo después suspender esta declaración de independencia unilateral para pedir al gobierno que negocie para dialogar sobre las condiciones de la salida. Puigdemont ha dicho que “creemos que el momento exige no solo que se reduzca la tensión sino que haya una voluntad  clara para avanzar en las demandas del pueblo de Cataluña. Estamos dispuestos a abrir una etapa de diálogo”.

Lo que preocupa a los mercados es la incertidumbre que se crea a partir de ahora y cuál va a ser el próximo movimiento del gobierno del Estado. El presidente Puigdemont ha afirmado al inicio de su discurso que “la intervención del Estados ha conseguido introducir tensión en Cataluña. Hay gente espantada por lo que puede pasar”.

Entre ellos las decenas de compañías que han abandonado Cataluña, entre las que destacan los dos principales bancos de la región: Caixabank y Banco Sabadell, así como cuatro más empresas del Ibex 35. Las últimas de la jornada, Edreams Odigeo y Grupo Catalana Occidente. Algo que  para el presidente catalán “sólo tiene efectos en los mercados y no en la economía”.

El diario Cinco Días publicaba que “en las tres primeras jornadas de la pasada semana, de lunes a miércoles, los reembolsos netos en fondos nacionales –domiciliados en España– alcanzaron los 235 millones de euros, según datos de VDOS. La cifra neutraliza el impacto positivo de todo el mes de septiembre, en que hubo suscripciones netas por 199,3 millones de euros, de acuerdo con los datos de Inverco”.

Es más, los datos muestran que Puigdemont se equivoca. Cinco Días también publica unas estimaciones de la escuela de negocio belga Vlerick Business School que  tras la fuga de empresas de la comunidad, Cataluña habría perdido el liderazgo del PIB dejando el primer puesto a la Comunidad de Madrid. Según estos datos que hace públicos Cinco Días, “en base a los últimos datos disponibles, Cataluña ha perdido como mínimo 3.770 millones de euros o 0,33% de PIB en favor de otras regiones", explica.

La escuela de negocios ha tenido en cuenta el impacto de las más de 20 empresas que ya han abandonado la comunidad autónoma. Es más, sus economistas sugieren que la pérdida podría casi doblarse, hasta 6.580 millones.

A partir de ahora no parece que la situación vaya a mejorar, ni en lo político, ni en lo que respecta a los mercados. Los expertos están preocupados por lo que pueda suceder a partir de ahora en los mercados. David Madden, analista de CMC Markets en el Reino Unido, decía antes de la reunión que “la escena está preparada, la policía española ha rodeado el parlamento catalán y el señor Puigdemont corre el riesgo de poder ser arrestado. Los inversores preferirían ver una negociación razonable sobre el futuro de Cataluña. Si se volviera a producir la fuerte reacción de la policía que vimos el día del referéndum, podría llevar al mercado española a caer en barrena”.

Por su parte, el jefe de análisis de renta fija de Julius Baer afirma en una nota a sus clientes “hay un creciente malestar en el mercado de que el referéndum del día 1 de octubre en Cataluña traerá consigo un aumento de la inquietud  política”. Señala el experto que “es justo decir que el mercado de bonos aún no ha golpeado a los bonos españoles hasta ahora. Cualquier escalada de la violencia en la región española, en cualquier caso, será negativa para la deuda española”.

De hecho, durante la sesión de hoy, la rentabilidad del bono a 10 años ha vuelto a caer.

 

Bonos a diez años

 

Habrá que ver cómo se mueve ahora la bolsa. Los estrategas de UBS esperan un "limitado" peor comportamiento de la bolsa española. Los analistas señalan que la fuerte caída del Ibex la semana pasada se debió a la fuerte ponderación de los sectores financiero, telecomunicaciones y utilities, sectores que son especialmente sensibles al mercado doméstico. 

Señalan estos analistas que la fuerte caída de la bolsa española la semana pasada está injusticada, desde nuestro punto de vista, e ignora el hecho de que el el 70% de las ventas del MSCI España vienen del exterior de España".

Y eso que desde el 1 de octubre las caídas del Ibex 35 han estado limitadas, de apenas un 2,30%, frente a la subida de un 0,11% del Eurostoxx 50. La diferencia desde  el 9 de junio de este año, cuando se anunció la fecha y la pregunta del referéndum es algo mayor. El Ibex 35 ha caído un 7,6% desde esa fecha, frente a la subida del 0,4% del índice europeo.

 

Índices desde el 9 de junio

Hoy el FMI, que ha reiterado sus perspectivas de crecimiento para la economía española para este año en el 3,1% y la ha elevado para 2018. Eso sí, la institución ha afirmado que “la situación en España es preocupante, ya que causa mucha incertidumbre tanto para la economía catalana como para la española", subrayó Maurice Obstfeld, economista jefe del FMI en la presentación del informe.