El beneficio obtenido por la compañía es peor de lo esperado por los analistas que lo cifraban en los 172 millones de euros.

El beneficio de Royal Philips Electronic cayó un 31,5% en el primer trimestre del año hasta 137 millones de euros. Mientras, la facturación de la compañía creció un 6,2% hasta los 5.260 millones.