Paul Krugman.
Según el Finantial Times, durante el pasado sábado, algunos de los ejecutivos más poderosos del mundo mantuvieron una reunión privada con los ministros de economía en Davos, el lugar del Foro Económico Mundial.

La principal petición por parte de estos ejecutivos, según el FT, fue que los gobiernos detuvieran el "ataque a los banqueros". Así que parece que no es suficiente con haber rescatado a estos banqueros que propiciaron la mayor crisis económica desde la Gran Depresión, ahora además, se hace necesario no herir sus sentimientos.

Pero los banqueros además tenían una petición mucho más sustancial: quieren unos tipos de interés más elevados, a pesar de los altos niveles de desempleo que existen en la actualidad tanto en EEUU como en Europa, porque según argumentan, los tipos bajos están generando inflación. Y me preocupa mucho que los políticos puedan seguir sus consejos.

Para entender el problema, primero usted debe de entender que en estos momentos estamos en la mitad de lo que el FMI ha llamado "dos velocidades de recuperación", en los que algunos países van adelantados, pero otros -incluyendo EEUU- aún tienen que pasar de la primera marcha.

La economía norteamericana entró en recesión a finales de 2007; el resto del mundo la siguió unos meses más tarde. Y las naciones más desarrolladas -EEUU, Europa, Japón- apenas han iniciado una leve recuperación. Es cierto que estas economías no han dejado de crecer desde el verano de 2009, pero este crecimiento ha sido demasiado lento como para crear numerosos puestos de trabajo. Subir los tipos de interés bajo estas condiciones sería eliminar cualquier atisbo de mejora, significaría de hecho, aceptar una gran masa de desempleados como un hecho en la vida.

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