El Observatorio de Coyuntura Económica Internacional (OCEI) prevé para 2008 una "desaceleración clara", con "escasas posibilidades de recesión", que únicamente podría darse en caso de un excesivo descenso del consumo o de la restricción absoluta de créditos a empresas y particulares.
Así lo ha explicado hoy en rueda de prensa el director del OCEI -dependiente de la Facultad de Economía de Valencia-, Vicente Pallardó, quien ha manifestado que existe un desajuste entre los datos "razonablemente buenos" de la economía real y el "pesimismo" de las previsiones de algunos expertos, que han trasladado al 2008 sus expectativas negativas para el 2007. Según ha explicado, la economía en EEUU y Europa registrará una desaceleración, especialmente en países como España, con economías ligadas a la construcción. A pesar de esto, la recesión económica sólo sería posible si los consumidores recortaran drásticamente el gasto o si las entidades bancarias negaran créditos de forma generalizada, algo "poco probable" porque los bancos centrales "se están llenando de liquidez". Pallardó ha afirmado que la elevada tasa de inflación, que en España es superior a la del resto de países europeos, es "el único dato malo" de la economía, y ha manifestado que los tipos de interés actuales son "demasiado bajos" y que es necesario subirlos para controlar la inflación. A su juicio, la principal causa de la subida de precios en el mercado inmobiliario español se debe a la aplicación de "una política monetaria demasiado laxa" que "acaba provocando burbujas" y a que los tipos de interés reales han sido demasiado bajos para España, aunque favorables para el resto de Europa. Además, el descenso de las concesiones de hipotecas es un síntoma de la "normalización del mercado hipotecario" y que se están estableciendo criterios más rigurosos y "razonables" sobre la cantidad del crédito, las garantías del cobro, y el tipo de interés, ha explicado. En cuanto a la política fiscal, el director del OCEI ha indicado que los ingresos públicos en 2008 van a crecer menos, y en muchos casos van a descender, a consecuencia de una política fiscal basada en "bajar impuestos y subir gastos cuando las cosas van bien" que provocará problemas en el sector público si en los próximos años la economía va peor de lo esperado. "Si yo recaudo menos y gasto más, me voy a liquidar el colchón en aquellas administraciones que lo tienen y si las cosas van a peor nos vamos a meter en déficit", ha ejemplificado Pallardó, quien ha añadido que en España "la historia del déficit público excesivo es demasiado grave como para olvidarla". En época de propuestas electorales, Pallardó ha apostado por rebajar la tarifa impositiva según el índice de la inflación, de manera que a la hora de hacer la declaración no solamente se tenga en cuenta el aumento de los ingresos, sino también la inflación, lo que permitiría que si alguien cobra un 10% más pero la inflación ha subido el 20%, el trabajador aporte menos. También ha considerado necesario crear una oficina presupuestaria pública e independiente que analice y evalúe las propuestas económicas de los diferentes grupos parlamentarios, al tiempo que ofrezca informes sobre otras cuestiones económicas.