Una de cal y otra de arena por parte de la OCDE. Ha reducido el crecimiento previsto para Japón al 0,8%, frente 1,7% previsto antes de que sucediera la catástrofe. Mientras que para el año que viene prevé un crecimiento un punto porcentual más sobre la previsión. Se situará en el 2,3% en 2012. 

"El terremoto ocurrió en momentos en que Japón parecía haber encontrado el camino del crecimiento, después de la desaceleración observada a fines de 2010. El impacto inmediato de este espantosos desastre será importante, y ello más allá de las zonas destruidas por el sismo y el tsunami", asegura la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

A pesar de que el crecimiento se reduciría  al mitad este año, según la OCDE, 2012 cerrará con un crecimiento del 2,3%, frente al 1,3% previsto inicialmente, gracias a los trabajos de reconstrucción.