El presidente de EEUU, Barack Obama, anunció hoy una iniciativa para reformar el sistema de adjudicación de contratos públicos y evitar el derroche, que según afirmó ahorrará al erario público 40.000 millones de dólares anuales. En un discurso en el Edificio Ejecutivo de la Casa Blanca, el presidente estadounidense, acompañado de su ex rival electoral republicano John McCain, entre otras personalidades, indicó que ha suscrito un memorándum ejecutivo que hará el sistema de licitaciones públicas más competitivo y abierto a las pequeñas empresas. También buscará reducir la adjudicación de tareas a empresas externas si esos proyectos se pueden acometer con personal gubernamental de manera más económica. "Se han acabado los días de dar a los contratistas del Gobierno un cheque en blanco", afirmó el presidente estadounidense, que agregó que "aunque nos encontráramos en tiempos de vacas gordas, esta reforma es algo que hacía falta acometer desde hace mucho tiempo". Buena parte de la reforma estará encaminada a los contratos adjudicados sin licitación pública, donde, según denunció, es común que el gasto final supere el presupuestado.