El Departamento del Tesoro de Estados Unidos espera que la devolución inicial de los fondos de rescate otorgados a los principales bancos del país ascienda al menos a 50.000 millones de dólares, según fuentes cercanas a la situación.  El monto equivale al doble de la suma que el Gobierno estadounidense esperaba inicialmente recuperar.  Además, funcionarios del Tesoro podrían anunciar el martes que hasta nueve de los mayores bancos del país cuentan con la autorización para devolver los fondos recibidos del Programa de Ayuda Financiera para Activos en Problemas, o TARP por sus siglas en inglés, agregaron las fuentes.
La devolución de los 50.000 millones de dólares es una nueva señal de una mejora en las condiciones del sector bancario. Al mismo tiempo, se espera que varios de los bancos que devolverán los fondos del TARP sigan utilizando otros programas de ayuda gubernamental, como las líneas de financiación de la Reserva Federal.

Varios bancos recurrieron a la ayuda del Gobierno en octubre pasado, cuando el sistema financiero se encontraba al borde de una debacle. A medida que las condiciones del mercado comienzan a estabilizarse, los bancos han podido recaudar decenas de millones de dólares de manos de fuentes privadas y han comenzado a buscar formas para salir del escrutinio del Gobierno.

Si bien se permitirá que algunos bancos devuelvan el dinero, el Tesoro no cree que la situación ha mejorado lo suficiente para que el dinero no sea necesitado por otras firmas, como bancos más pequeños.

Entre las grandes firmas financieras que habrían recibido autorización para devolver los fondos de rescate figuran American Express Co., Bank of New York Mellon Corp., Capital One Financial Corp., Goldman Sachs Group Inc. y J.P. Morgan Chase & Co.