La banca vuelve poco a poco a llenar las páginas del periodismo económico. En pocos meses tendremos la segunda tanda de test de stress y los bancos a falta de liquidez vuelven a lo que ya en su día se llamó la guerra del pasivo; depósitos al 4% para enganchar clientes y dinero. Un dinero que la marca España está haciendo difícil de encontrar en el extranjero y que lo van a tener que encontrar dentro de nuestras fronteras.
Vuelven los depósitos al 4%. Vuelve la guerra del pasivo. Vuelve la lucha por captar clientes y su dinero en un momento en el que la banca vuelve a estar presionada por la coyuntura económica. Y es que no debemos olvidar que en poco más de dos meses, con el fin del período lectivo, llegan los exámenes finales… llegan los stress test.
 
De momento, como señala Álvaro Blasco, director de Atlas Capital, “una de las grandes preocupaciones de las entidades financieras es de nuevo el pasivo”. Por ello, apunta Blasco, los bancos se han lanzado a cara de perro en una lucha por captar clientes. Clientes que ya han probado las mieles de los depósitos al 4%, lo que hace más difícil que ahora se conformen con menos. Y los bancos lo saben.
 
Hace prácticamente un año, la entidad presidida por Emilio Botín, Banco Santander, abría la temporada de caza con un depósito a 12 meses con un interés del 4%. Pronto le siguieron otras entidades como Banco Sabadell, Caixa Penedés, Banco Popular u Openbank.
 
El tiempo cura y guarda y eso hizo en esta guerra… pero los bancos siguen “en una situación muy delicada “respaldando los créditos con inmuebles en valoraciones realmente no creíbles", según señala Mario Santos, profesor del CEF (Centro de Estudios Financieros). Por ello el pasado marzo Caja Inmaculada lanzaba al mercado el 'Depósito Doble CAI', que combina una imposición a plazo fijo al 4,75% de interés con otra referenciada a tres valores del Ibex 35.
 
Santos señala que lo que necesitan los bancos es financiación, tienen que dotar pérdidas, “y mejorar sus ratios de solvencia.”
 
Las respuestas no se han hecho esperar y multitud de entidades vuelven a sacar al mercado una batería de depósitos a cada cual más atractivo. ¿Pero cuál es la es resultado de este baile de cifras?
 
En un primer lugar algunos afectados tienen nombre y apellidos. Y es que las cajas de ahorro, según señala Javier Flores, analista de Dracon Partners, “no están en disposición de competir con este tipo de productos”, algo que puede hacer pupa a un sector inmerso en un proceso de captación de capital.
 
Pero no sólo las cajas. Famosa es la frase en la que se afirma que en una guerra pierden todos, y nada más cierto según señala Santos. “Por un lado”, argumenta el profesor, los bancos “tienen prestado mucho dinero en hipotecas a tipos de interés del EURIBOR+0.6, por poner un ejemplo”. Por otro lado “van a tener que ofrecer tipos de interés del 4 o 5% para captar depósitos”. Esto lo que va a dejar va ser cuentas de resultados cada vez mas negativas, concluye el experto.
 
Por último, y como no podía ser de otra manera, los clientes también se van a llevar su parte de golpe. Según señala Ignacio Albizuri, director de DeltaStock, “las fórmulas elegidas para captar pasivo son una vergüenza”. Según el experto no debemos perder ojo a la letra pequeña de los contratos.
 
Por un lado el experto señala  “te dan una rentabilidad de tipos actuales con unas letras pequeñas curiosas y cuando se necesita una línea de crédito triplican lo que cobra la entidad.” Más claro: “te doy 3 por tus ahorros y me pagas 12 por pedirme prestado”.
 
Además, apunta Albizuri, “la mayoría de los bancos sujetan a condiciones de ingeniería financiera el pago de ese nimio 3%( ejmplo indicativo) por lo que el pobre inversor minorista no sabe el riesgo que corre depositando su capital en la entidad finaciera.”
 
Se abre la veda.