Las cuentas cuadran a los inversores. Morgan Stanley tuvo una caída en los beneficios del primer trimestre - lastrado por la filial se seguros japonesa- pero mantuvo sus cifras por encima de las previsiones del mercado americano.
El gigante financiero reportó un beneficio de 376 millones de dólares- ó 0.50 dólares por acción- desde los más de 1.000 millones anunciados un año antes, ó 0.99 dólares por título. La entidad ha admitido tener un descenso en el negocio de renta fija.

Unas cuentas que además se vieron dañadas por su filial de seguros en Japón, que contó pérdidas de 655 millones de dólares antes de impuestos. La compañía dijo que sus gastos de compensación se redujeron ligeramente - a 4.3 billones de dólares- desde los 4.4 billones del año anterior.