La familia Sanahuja lanzará una oferta pública de adquisición (OPA) sobre el 100% del capital social de la nueva Metrovacesa que resulta de segregar la parte de la inmobiliaria con que se quedará su hasta ahora presidente, Joaquín Rivero, informó hoy la compañía. La OPA se formulará en el plazo de un mes tras la inscripción de la separación de la inmobiliaria en el Registro Mercantil, y a 83,21 euros por acción. Este precio es un 1,9% superior al del cierre de la sociedad hoy en bolsa (81,65 euros por acción) y que valora la nueva Metrovacesa en unos 5.800 millones de euros.
La OPA de los Sanahuja es consecuencia de que su participación en el capital de Metrovacesa se ha elevado hasta el 70,6%, frente al del 39,67% que tenían antes del proceso de segregación y del 43,25% que conquistaron recientemente tras aportar activos propios a la empresa. El aumento de participación es a su vez fruto de la reducción de capital social de la inmobiliaria en 66,04 millones de euros, mediante la amortización de 44,03 millones de acciones, aprobada hoy en el consejo de administración. Las acciones amortizadas son las que estaban en manos de los socios que se escinden de la compañía (Rivero y su socio Juan Bautista Soler, además de otros minoritarios), que las canjearon por títulos de Gecina, la filial francesa de Metrovacesa que ahora pasarán a controlar en virtud del acuerdo de separación. No obstante, con la OPA los Sanahuja no pretender lograr el control de la compañía, sino dar oportunidad de abandonar la empresa a los socios que lo deseen. De hecho no prevén tener más de un 50% de la nueva Metrovacesa. Relevo en el control y la presidencia En su reunión de hoy, el consejo de administración de Metrovacesa aprobó además el previsto relevo en la presidencia de la sociedad consecuencia de la mencionada separación, con el nombramiento de Román Sanahuja como nuevo presidente en sustitución de Joaquín Rivero, quien dimitió del cargo. Asimismo, Rivero presentó también su dimisión al puesto de consejero en la inmobiliaria, junto con otros siete consejeros afines (la vicepresidenta, Victoria Soler; el consejero representante de Caja Castilla-La Mancha; el ex director general Manuel González; José Gracia Barba, Ignacio López del Hierro, Juan Ramón Ferreira y Emilio Zurutuza). Por el momento, los Sanahuja sólo cubrirán tres de las vacantes generadas en el consejo, con el nombramiento como consejeros del nuevo director general de Metrovacesa, Jesús García Ponga, además de Carlos Conde Duque y Pablo José Ugarte. El relevo en la cúpula de la hasta ahora primera inmobiliaria española se escenificará en la junta extraordinaria de accionistas convocada para el próximo día 19, la primera que presidirá Sanahuja, y en la que se ratificarán los nuevos consejeros. Primera fase de la segregación De esta forma Metrovacesa cierra la primera fase del proyecto de segregación en dos empresas acordado el pasado mes de febrero entre sus dos máximos accionistas, los Sanahuja y Joaquín Rivero, para salvar las diferencias que mantenían sobre su gestión. A partir de ahora, los Sanahuja prevén convertir Metrovacesa en una de las primeras inmobiliarias europeas. Para ello, tras aportar activos de su empresa Sacresa, integrarán también edificios recientemente adquiridos en Londres y en Berlín, crearán una sociedad cotizada en París (Medea) con activos de Gecina que les corresponde y abrirán la empresa a nuevos socios. De su lado, Rivero y Soler crearán una nueva empresa a partir de los activos con que se quedarán en la escisión (unos solares en Madrid y edificios de París de Gecina) para la recuperarán la marca Bami. La nueva sociedad se dedicará al negocio patrimonial y no descarta volver a cotizar en bolsa y expandirse por Europa.