El Índice de Precios de Consumo de Estados Unidos se mantuvo estable en febrero con respecto al mes de enero, después de diez meses consecutivos de incrementos, mientras que en los últimos 12 meses los precios aumentaron un 2,1%, según informó hoy el Departamento de Trabajo.
La estabilidad en los precios en EEUU en febrero fue consecuencia del descenso en los precios de la energía (-0,5%), especialmente de los combustibles (-2,4%), la gasolina (-1,4%) y la electricidad (-0,5%), que fue contrarrestado por un ligero incremento de los índices de alimentación (+0,1%).

Asimismo, el aumento del 0,1% de la inflación subyacente, que excluye los precios de la alimentación y la energía, también contribuyó a que el índice general no variara en febrero. Así, los descensos en los precios de la ropa (-0,7%) se vieron compensados por los continuos incrementos de la asistencia médica (+0,4%) y los vehículos usados (+0,7%).

En términos interanuales, el incremento de la inflación subyacente alcanzó en 1,3%, lo que supone el dato más bajo desde febrero de 2004.