Los contratos a futuro de los principales índices de acciones en Estados Unidos subían el martes por la mañana, mientras el dólar se mantenía a la defensiva luego que Australia elevara las tasas de interés. Los contratos a futuro del Standard & Poor's 500 subían 8,1 puntos a 1044,50, los futuros del Nasdaq 100 ascendían 11,25 puntos a 1685,25, y los del Promedio Industrial Dow Jones ganaban 63 puntos.
"La liquidez permanece en el sistema. No está encaminada hacia el gasto de los consumidores, sino que se canaliza hacia los precios de los activos, como los bienes básicos", dijo Stephen Taylor, estratega de Dolmen Stockbrokers en Dublin.

El lunes, los principales índices de acciones cerraron al alza. El Dow subió 112 puntos a 9600, el S&P 500 sumó 15 a 1040, y el Índice Compuesto Nasdaq ascendió 20 puntos a 2068.

El mercado no espera muchas noticias económicas el martes, con la excepción de la subasta de 39.000 millones de dólares en notas del Tesoro a tres años.

El banco central de Australia sorprendió a los mercados al elevar las tasas en un cuarto de punto porcentual, lo que convierte al país en el primero del Grupo de los 20 en comenzar a retirar los estímulos que han sostenido a la economía durante la crisis financiera mundial.

Tras un débil informe sobre el sector manufacturero en el Reino Unido, el dólar australiano subió a su mayor nivel frente a la libra esterlina desde 1985.

Yum Brands, propietario de Pizza Hut y KFC informará sus resultados tras el cierre de la sesión.

El conglomerado surcoreano Samsung Electronics  proyecta para el tercer trimestre una ganancia operativa de 4,1 billones de wones, o 3.500 millones de dólares, y ventas de 36 billones de wones.

El índice Hang Seng de Hong Kong cerró el martes con un alza de 382,46 puntos, o un 1,9%, a 20.811,53, impulsado por datos de ventas de propiedades, mientras que los fabricantes de autos ayudaron a que el índice Nikkei 225 de Tokio ganara 17,31 puntos, o un 0,2%, a 9691,80. Por su parte, el índice S&P/ASX 200 ascendió un 0,4% en Sídney.

Los bancos ganaban terreno en Europa. Merrill Lynch mejoró su recomendación para el sector, mientras que Société Générale  planea la venta de 7.000 millones de dólares en acciones para pagar al Estado y tomar el control total de otro banco francés.