Parece que Wall Street busca excusas para vestirse de rojo. El parqué neoyorkino ha abierto con sus índices nadando entre la cal de los datos flojos de ventas minoristas y la arena de algunas buenas noticias empresariales. Así pues, el Dow Jones cedía un 0,08% hasta los 10.381 puntos, el Nasdaq un 0,82% y el S&P 500 un 0,43% tras el pistoletazo de salida de este martes.
¿Pero qué le pasa a Papa Noel?, ¿A qué espera para comprar los regalos de Navidad? Al parecer, los presentes de estas fechas, se adquirirán con retraso en EE.UU. o es que no habrá tanto regalo como en otras Pascuas. O eso es lo que demuestran los datos de ventas minoristas semanales que descendieron un 5,2% la primera semana de diciembre, 0,9 puntos por encima de las expectativas.
 
Al margen de las noticias macro, la gran función de Wall Street hoy la protagonizan las empresas y es que, dos de las más internacionales compañías americanas han dado gratas sorpresas al mercado. Comenzando por FedEx, que a horas intempestivas de España, hacía público un aumento de sus perspectivas para su segundo trimestre fiscal. El gigante de envíos de paquetería espera embolsarse un 10% más de lo que proyectaba gracias al recorte de costos y a la creciente demanda de Asia y América Latina. Por esto, no es de extrañar que ya desde los primeros minutos de cotización la compañía suba un 2,71%.
 
Por otra parte, parece que las hamburguesas más famosas del mundo cada vez sacian el apetito de más personas, y es que, las ventas en restaurantes comparables de McDonalds aumentaron en noviembre un 0,7% a nivel mundial, mientras que las ventas totales en todo el sistema de la empresa crecieron el 10,1%. Así pues, desde McDonalds declararon que esperan registrar en el cuarto trimestre un beneficio después de impuestos de 85 millones de dólares. Pero esto no es suficiente para los accionistas que hoy parecen huir despavoridos de un valor que ya cae un 3%.
 
Como no podía ser de otra manera, este martes los bancos también tienen su sitio en las portadas salmón americanas después de que la Fed haya esquivado fijar una fecha a la subida de tipos. Hoy, Wells Fargo ha anunciado que sus pérdidas crediticias alcanzarán su punto máximo en el 2010, mientras, junto con Citigroup, mantiene una batalla abierta contra el Gobierno de Obama sobre cuánto se les requerirá a los bancos para salir del Programa TARP. Ante estas noticias, no es de extrañar que hoy WF comience bajando un 1,27% y BofA un 1,57%.
 
Todo esto en una jornada que comienza con muy pocos valores que aguantan sin caer en la marea roja que hoy parece invadir Wall Street.