Ha comenzado el segundo semestre del año y las perspectivas para la economía no son nada halagueñas: recesión en Estados Unidos y fuerte desaceleración en Europa. Un comportamiento demostrado en los últimos datos de la economía alemana – que muestran una caída trimestral del 0,5% en su PIB- y la confianza del consumidor. Las medidas de los principales Bancos Centrales se pusieron sobre la mesa casi con un objetivo único: fomentar el crecimiento y combatir la inflación. Y La reacción en las divisas no ha tardado en llegar, el euro se debilita frente al dólar. Pero ¿hasta donde? Algunos expertos anticipan una senda bajista para la moneda única que se adentrará hasta 2009 y que incluso mantendrá la relación euro-dólar en el entorno de las 1,40 unidades. Los más optimistas aseguran que el euro simplemente está tomando aire para instalarse de nuevo en los 1,50 dólares.
A pesar de que el euro sigue en una posición de supremacía frente al dólar, en los últimos días la moneda única no ha hecho más que encadenar un descenso tras otro. Desde que Reserva Federal y BCE decidieran mantener los tipos de interés- en el 2% para Estados Unidos y en el 4,25% en Europa- con el único objetivo de promover el crecimiento, parece que el euro no levanta cabeza. Una caída del 7,64% desde los máximos alcanzados el pasado mes de julio (1,5990)que ha llevado al euro a los 1,4767 dólares. Pero ¿hasta dónde? Las previsiones menos favorables apuntan a que los europeos tendremos que pagar más por cada billete verde en los próximos meses. Alexis Ortega, director técnico de Finangentes Gestión achaca la actual caída a que “el euro estaba sobrevalorado” y que la ampliación de diferencial de tipos no tenía mucho sentido si la crisis -tarde o temprano- iba a llegar a Europa. El presidente del organismo europeo, Jean Claude Trichet lo dejó claro: “el segundo y tercer trimestre serán especialmente débiles”, al tiempo que negó cualquier predisposición de subir los tipos de interés en el medio plazo. Quizás por ello el mercado ha pasado de descontar un alza de tipos a esperar a que el BCE relaje su política monetaria y llegue incluso a rebajar el precio del dinero hasta el 3,5-3,7%. De ahí que Ortega apueste por el nivel de 1,40 dólares en los próximos seis meses.