Protestas en Grecia contra una nueva ola de austeridad este miércoles, después de que los ministros de Finanzas de la eurozona no lograran acordar cómo hacer que los acreedores privados contribuyan a un segundo rescate de su país en deuda.

Los manifestantes - algunos cantando "Los ladrones, traidores ¿De dónde sacaréis el dinero!" - se congregaron en el parlamento para tratar de evitar la promulgación de más subidas de impuestos, recortes de gastos y cesiones de bienes del Estado.

El primer ministro socialista George Papandreou, debe impulsar una reducción del déficit en cinco años y un programa de privatización para seguir recibiendo ayudas de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional y evitar el incumplimiento de pago. Sin embargo, según rumores del mercado, el gobierno heleno podría anunciar en breve su disolución ante las presiones sociales y económicas.

En Bruselas, los ministros de Finanzas de la eurozona debatieron hasta altas horas de la noche cómo hacer que los tenedores de bonos privados compartieran el costo del segundo rescate en dos años sin provocar turbulencias aún peores en los mercados financieros.

Buscarán finalmente un acuerdo en la Cumbre de la Unión Europea del 23-24 de junio y se reunirán de nuevo este domingo en Luxemburgo. Sin embargo, el aparente callejón sin salida y la ausencia de la habitual conferencia de prensa tras las reunions del eurogrupo, han disparado el costo del seguro contra el impago de la deuda griega a un máximo histórico.

Los bancos griegos han caído un 7% con esta incertidumbre política. Por su parte, los CDS (Credit Default Swaps) de la economía siguen repuntando y marcando nuevos máximos.



Las cifras del Banco Internacional de Pagos muestran que Francia tiene la mayor exposición a la deuda de Grecia con 65 mil millones de dólares, en comparación con 40 mil millones de Alemania y los 41 mil millones de los Estados Unidos.