Bancos y cajas han iniciado una aparente guerra por captar el ahorro de los consumidores en depósitos ofreciendo diferenciales superiores al 3’5%, lo que les obligará a aportar un 0’3% de lo obtenido al Fondo de Garantía de Depósitos profundizando aún más en la debilidad de sus balances.
Según el último informe de ADICAE - Asociación de Usuarios, Bancos, Cajas y Seguros -  a finales de 2011 las entidades que ofertan este tipo de productos  tendrán un desequilibrio negativo entre activo y pasivo a corto plazo.

En abril pasado entró en vigor un Real Decreto que penaliza los ‘superdepósitos’ de bancos y cajas y que establece una cuota de un 0,3% sobre el ahorro que capten si la remuneración supera el Euribor a 1, 6 ó 12 meses más 100 ó 150 puntos básicos –dependiendo del plazo-. Ese diferencial deberá ser abonado al Fondo de Garantía de Depósitos. En el caso de las cajas de ahorros la penalización asciende al 0’5% de lo captado. Actualmente, con el Euribor en el 2’06%, los ‘superdepósitos’ penalizados son los que se sitúan por encima del 3 ó del 3’50%.

En las últimas semanas un grupo de entidades de crédito han lanzado depósitos con una rentabilidad en torno al 4%. Las primeras en hacerlo fueron Banco Popular –4%-, Bankinter –3’80%-, Banco Gallego –3’75%-, CatalunyaCaixa –3’5%- y Novacaixagalicia –entre 3’40 y 3’60%-.

El Departamento Técnico de Contabilidad y Finanzas de la asociación ha analizado los datos de liquidez de estos bancos y cajas de ahorro basándose en sus memorias anuales, y todas prevén tener un desequilibrio entre activo y pasivo a corto plazo negativo (denominada GAP en los balances de las entidades) a finales de 2011.

Banco Popular, suspenso

El peor resultado es para el Grupo Banco Popular que, según sus cuentas, prevé un déficit de 25.882 millones antes de fin de año. Ese ‘GAP’ se produce por “vencimientos de cesiones temporales de activos con entidades financieras a corto plazo” que “financian parte de los activos en cartera”, cuyos “vencimientos son superiores a un año”. El Popular asegura tener “activos líquidos disponibles a 31 de diciembre de 2010” para obtener “financiación por 15.574 millones” pero no especifica cuáles.

Bankinter, por su parte, presenta una capacidad ambigua para atender las obligaciones de pago y financiar sus inversiones. El banco reconoce que la información facilitada “no refleja las necesidades de financiación previsibles” ya que no incluye “el prepago de préstamos hipotecarios y la renovación de líneas de crédito o de partidas de pasivo como la renovación de inversiones financieras permanentes (IFP’s)”. El déficit (‘GAP’) de Bankinter para fin de año es negativo en 206 millones de euros.

Problemas para financiarse en el mercado interbancario

Todas las entidades reconocen problemas para obtener financiación externa en el mercado interbancario. De hecho, Banco Gallego indica que “la captación de recursos en el mercado interbancario con la emisión de deuda se ha visto afectada de manera muy significativa por la crisis financiera”, lo que reduce las fuentes para captar liquidez. Esta entidad, al término de 2011, prevé tener un desequilibrio negativo de 300 millones. Esta cifra es dudosa ya que incluye cuentas a la vista y depósitos de clientes como pasivo exigible y no los incluye en la diferencia entre activo y pasivo.

CatalunyaCaixa - que ha recibido del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) 2.968 millones, y que no superó el test de estrés en julio - acumulará, previsiblemente, un diferencial negativo de 7.150 millones. La caja prevé cubrir ese déficit con garantías depositadas en el Banco Central Europeo que “permiten obtener una liquidez adicional de 7.325 millones”, aunque tampoco especifica cuáles son.

Información sesgada sólo posible en base a la ineficacia o la anuencia del supervisor

Lamentablemente, las entidades analizadas ofrecen información sesgada en su documentación. Novacaixagalicia presenta un GAP negativo de 6.819 millones a devolver antes de final de año. Sin embargo, al igual que el Banco Gallego, considera las cuentas a la vista y otros depósitos de clientes como cualquier otro pasivo exigible y no los incluyó, en sus cuentas anuales, en la diferencia entre activo y pasivo.

Es obvio que las previsiones del Banco de España de limitar estos depósitos no están siendo respetadas por las entidades, por lo que ADICAE exige al supervisor que vigile más de cerca la información contable que facilitan las entidades en sus balances para hacerla más comprensible, algo especialmente relevante en un momento como el actual en el que los pequeños inversores, cuya desconfianza se acrecienta día a día, ya no deben examinar únicamente las ofertas en sí mismas, sino también conocer la salud financiera de las entidades en las que podría depositar su dinero.

ADICAE anima a los consumidores que estén planteándose invertir sus ahorros en estos productos que pregunten a su entidad sobre la salud financiera de la misma: vencimientos a corto plazo, inversiones inmobiliarias, dificultades para acudir a la financiación interbancaria. Con la actual situación económica de las entidades de crédito ya no es suficiente con comparar los productos entre sí, sino que también hay que tener muy clara la salud financiera de cada entidad, a pesar de la cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos.