Las materias primas han sufrido su mayor retroceso mensual en doce meses, debido al aumento de la inflación en China y a la crisis de deuda soberana que ha avivado las especulaciones sobre una ralentización del crecimiento económico.


El índice GSCI de 24 materias primas ha bajado un 6,7% este mes, el primer descenso mensual desde agosto y el mayor desde mayo de 2010. Los futuros de la plata fueron los que cosecharon peor resultado y bajaron un 21%, seguido del níquel y el algodón.

Las commodities han acabado con ocho meses de subidas, debido a la subida de los tipos de interés de los bancos centrales para evitar la presión inflacionaria, alcanzando su máximo de 32 meses en China y alcanzando el límite marcado por el gobierno del país asiático del 4% para este año.

Los responsables de política de la zona euro están tratando de controlar la crisis de la deuda soberana que ha llevado al euro a una pérdida mensual por primera vez en seis meses.

“El mes de mayo con ventas masivas es un movimiento de aversión al riesgo proveniente de una combinación de preocupaciones sobre la crisis de deuda de Europa, la inflación de China y los datos de EE.UU.” ha dicho Andy Kaleel, director ejecutivo de H3 Global Advisors, que gestiona unos 642 millones de dólares, según informa Bloomberg. "Hemos visto aumentos en los productos básicos desde 2009 y tenemos que ver la disminución de este mes en ese contexto” ha añadido.

El banco central de China ha elevado las exigencias de reservas en los bancos ocho veces desde noviembre y ha aumentado los tipos de interés en cuatro ocasiones desde octubre. El precio de la electricidad para empresas y agricultores en 15 provincias será mayor a partir de mañana, el primer aumento en más de un año, amenazando con empeorar la inflación, ya que la nación tiene como objetivo frenar la escasez de energía que puede ser la peor de su historia.

En relación con la deuda griega, los líderes de la Unión Europea decidirán el nuevo paquete de ayudas al final de este mes, ha dicho Jean-Claude Juncker, que lidera el grupo de ministros de la euro zona.

“Los problemas financieros no se reducen solo a Grecia. Una reorganización del sistema bancario del continente es necesario” ha declarado Laurence D. Fink, director ejecutivo de BlackRock.