Hace unos meses se publicó por mi parte el artículo, "Sin crédito no habrá recuperación “ y esta premisa vuelve a estar más de actualidad que nunca. La situación no puede ser más desesperada y está acabando con el tejido empresarial español y, en especial, de nuestra Comunidad donde las pymes son el eje sobre el que se moviliza casi toda la actividad.

Diversos factores colaboran en esta situación y todos son determinantes en la pérdida de dinamismo y actividad de las pymes.

En primer lugar,  la desastrosa situación económica de nuestras administraciones que llegan a provocar la parálisis de muchas empresas por sus abusos,  retrasando pagos más de seis meses. Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, Organismos Oficiales...En fin, todo lo que huele a oficial, por muchas leyes que existan, mantienen y consienten unos retrasos en sus pagos que hacen inviable la supervivencia de las pymes y proveedores en general que tienen que pagar sus pagos puntualmente, de la seguridad social, impuestos salarios etc., con el condicionante -para mayor abundamiento- de que la labor inspectora en estos casos se hace más fuerte y potente en el castigo ante la más mínima duda de posible falta, sin ninguna posibilidad de negociación o aplazamiento. La voracidad recaudadora de todos los organismos es tremenda por la falta de recursos en que se encuentran, sin atender a circunstancias o razonamientos.

Un dato: si las entidades oficiales pagaran en el plazo estipulado por la ley, se podrían haber salvado no muchos, sino muchísimos puestos de trabajo. Y si no lo hacen, por lo memos que permitan la compensación de deudas de las administraciones con las empresas y de éstas con ellas. Es sencillamente lo justo y de sentido común.
No se puede permitir que el Ayuntamiento de la capital tenga facturas pendientes de pago desde hace más de ocho meses, que nuestra Universidad no pueda atender sus pagos de proveedores por falta de liquidez ( su cobro está en la posición cinco). Los que tienen facturas pendientes de cobro saben que es la posición en la cual está autorizado el pago pero no hay saldo para pagar, menuda incongruencia.

En segundo lugar, la falta de liquidez en el mercado viene provocado por la nula capacidad de las entidades financieras para prestar dinero a las pymes. Los condicionantes de concesión se han reforzado hasta niveles máximos. Vamos, que no se da un préstamo si no tienen igual importe en plazo fijo. La liquidez de las entidades es utilizada para pagar sus propios empréstitos solicitados a nivel internacional en otras épocas. Y ahora vienen los plazos de amortización. Evidentemente es mejor para un banco coger dinero prestado del Banco Central Europeo al 1,5% y colocarlo en deuda soberana al 5%, con un diferencial del 3,5% sin ningún riesgo aparente, porque cuando se indica que la deuda griega puede sufrir una quita del 50% todos se ponen a temblar y no quieren perder su inversión, y se debería razonar que un empresario invierte y tiene posibilidades de perderlo todo, una entidad invierte y si pierde lo pagamos entre todos .

Cómo se va a prestar dinero a clientes con riesgo de no cobrar. Si puedo pedir dinero al BCE Y COLOCARLO CON ESE DIFERENCIAL parece lógico, dreno el mercado y lo coloco en deuda. Además con la autorización del BdE "me  invento“ comisiones y coso a mis clientes aun vivos con ellas: Comisión de estudio por cualquier cosa, de asesoramiento en la renovación, mantenimiento, por apunte etc. etc., Cuando el cliente pide una refinanciación o readaptación de sus operaciones, “ insisto en que puedo cerrarle las cuentas y saldrá en la Cirbe como moroso” con lo cual acabaremos con la empresa. Estas situaciones son más comunes de lo que la gente cree, las amenazas - como la indicada anteriormente- es hasta casi normal en algunas entidades. El acoso telefónico no digamos. En fin, cuando se entra en barrena por cualquier circunstancia, es imposible aguantar a tensión.

No sé o no comprendo por qué es tan difícil regular la situación y actuar con sentido común, que parece ser está en decadencia en la actualidad .

El tercer lugar, las grandes empresas que sufren los retrasos de la administración comentados en primer lugar y repercuten los mismos a las pymes subcontratistas, con multitud de argumentos cada cual más inverosímil, tienen más posibilidades de financiación que las pymes, pero repercuten la situación al segundo escalón de trabajo. Esta situación es muy importante en nuestra comunidad por la importancia del sector de obra pública existente, teniendo en cuenta además que se hace negocio con los pagos a subcontratistas por parte de la empresa principal, al ceder la entidad financiera una comisión por cada pago vía confirming.

Acabaremos con un tejido empresarial creador nato de riqueza y con él la entrada de recursos para las administraciones , el consumo del mercado y los puestos de trabajo es una espiral diabólica que aparentemente no podemos solucionar.

Rafael Montava Molina
Consultor Empresarial