La inquietud continúa en aumento en Alemania frente a la fortaleza del euro, lo que podría forzar al gobierno a revisar sus previsiones de crecimiento. Lo ha reconocido el secretario de Estado de economía, Walther Otremba, en una entrevista con el diario Handelsblatt. A su juicio, "si la cotización del euro persiste en ser elevada, será imposible impedir los efectos negativos para las exportaciones". Además, señala que el gobierno deberá reexaminar asimismo sus previsiones de crecimiento, algo que podría ocurrir en enero.
El gobierno alemán estimaba para este año un crecimiento de 2,4% del producto interno bruto (PIB), tras 2,9% en 2006, así como 2% en 2008. Alemania, que estaba hasta ahora tranquila ante el incremento de la moneda única europea frente al dólar, comienza a inquietarse seriamente por las consecuencias que podría tener para su economía que el euro haya rozado la marca de 1,50 dólares el viernes. La canciller Merkel reconoció la semana pasada que la fortaleza del euro plantea un problema para las exportaciones alemanas, que son el punto fuerte de la primera economía de la zona euro. Situación de EADS Louis Gallois, presidente del grupo EADS, casa matriz de Airbus, advirtió este fin de semana que la situación podría llevar al fabricante de aviones a deslocalizar una parte de su producción a la zona dólar. El aumento del euro penaliza particularmente a los grupos como Airbus, cuyos productos son pagados en dólares, pero sus costos son liberados en euros. Este lunes, el presidente de la Federación alemana de Comercio Mayorista y de Exportación (BGA) hizo sonar la alarma también sobre la situación. Si bien hasta hace poco estimaba que Alemania podría exportar sin muchos problemas, pese al euro fuerte, ahora el tono ha cambiado. 'Si la crisis financiera estadounidense adquiere amplitud y si la economía mundial sigue desacelerándose, las exportaciones podrían aumentar en 2008 sólo 5%', frente a un alza prevista de 9%, según la entidad.