Aunque la cifra de peticiones iniciales de desempleo de la pasada semana de julio ha sido mejor de lo que se esperaba, el resto de datos que se han conocido sin ser concluyentes. El peor de hoy, el dato de indicadores líderes.

Al inicio de la jornada hemos hemos conocido que la semana pasada se produjo un fuerte descenso en las peticiones iniciales de desempleo en Estados Unidos hasta el nivel de 334.000 personas frente al dato revisado anterior de 358.000. 

Se trata del nivel más bajo desde principios de mayo y se coloca muy por debajo del promedio mensual, que está situado en 346.000 personas. La cifra, además, es mucho mejor de lo que esperaba el mercado, 345.000 personas.

Si este dato se analizara en solitario podría confirmar la mejora de la economía estadounidense que propugnan la mayor parte de los expertos. En su segunda jornada ante el Congreso, Ben Bernanke sigue fiel a sí mismo, sin hacer ninguna concesión a los inversores que siguen buscando si en su discurso dirá cuándo podría la Reserva Federal comenzar a retirar los estímulos.

Además del nivel de inflación, lo que Bernanke apuntó ayer es que todo dependería de la fortaleza de la recuperación económica y, fundamentalmente, de la reducción de la tasa de paro en el país.

El dato de peticiones de subsidios de desempleo conocido hoy es, desde luego, una buena noticia. Sin embargo no es la única referencia macroeconómica que se ha colado en los mercados.

Por el lado positivo, la encuesta manufacturera que prepara la FED de Philadelphia ha experimentado un fuerte aumento en julio. En concreto, ha alcanzado niveles de 19,8 puntos, desde 12,5 puntos. Se trata del nivel más alto desde marzo de 2011.

Sin embargo no todo ha sido positivo. Los nuevos pedidos caen hasta 10,2 puntos desde 16,26. Como señalan los expertos hay que destacar que el componente de empleo repunta con fuerza y que se sitúa en el nivel más alto desde abril del año pasado.

Por la parte negativa hoy se ha conocido Leading Indicators, o índice de indicadores líderes, que esta vez se ha mantenido plano, frente a la expansión del 0,3% que se preveía.

Datos, en su mayoría positivos, aunque todavía siguen sin evidenciar que el crecimiento económico robusto y a prueba de shocks, aunque sean externos. Bernanke, mientras tanto continúa hablando en el Congreso.