La economía de EEUU destruyó 247.000 empleos durante el pasado mes de julio, mientras que la tasa de paro retrocedió una décima, su primer descenso desde abril de 2008, hasta el 9,4%, según los datos publicados por el Departamento de Trabajo, que resultaron mucho mejor de lo previsto por el consenso del mercado que auguraba una destrucción de unos 300.000 empleos y una tasa de paro del 9,6%.
De este modo, la media mensual de empleos perdidos entre mayo y julio se situó en 331.000 puestos de trabajo, casi la mitad que el promedio mensual de 645.000 despidos registrado entre noviembre y abril.

Asimismo, la Administración estadounidense ha revisado a la baja el dato de empleos perdidos en mayo, hasta 303.000 desde 322.000 puestos de trabajo, así como el dato de junio, que fue recortado a 443.000 despidos desde los 467.000 empleos anunciados anteriormente.

La economía de EEUU ha destruido unos 6,7 millones de puestos de trabajo desde que comenzara la recesión en diciembre de 2007, el peor comportamiento del empleo desde la Segunda Guerra Mundial.