La economía de EEUU destruyó 247.000 empleos durante el pasado mes de julio, mientras que la tasa de paro retrocedió una décima, su primer descenso desde abril de 2008, hasta el 9,4%, según los datos publicados por el Departamento de Trabajo, que resultaron mucho mejor de lo previsto por el consenso del mercado que auguraba una destrucción de unos 300.000 empleos y una tasa de paro del 9,6%.