El sismo y el tsunami que asolaron el país asiático en marzo podrían haber dañado la economía norteamericana mucho más de lo esperado y podría retrasar la recuperación económica.


Una serie de analistas han reducido hace poco sus previsiones del PIB de Estados Unidos para el segundo trimestre, debido, sobre todo al impacto que el terremoto japonés estaba teniendo en la industria del automóvil.

Los cierres en la fábricas y los problemas posteriores con las piezas ha frenado la producción de vehículos, una medida que podría aumentar los precios, subir el empleo y un gasto del consumidor lento, según las estimaciones recientes hechas por los economistas de Goldman Sachs y Deutsche Bank.

Lo ocurrido en Japón está teniendo un impacto en toda franja de la economía, pero se nota de forma más aguda en los fabricantes de vehículos de Detroit, cuyo negocio estaba empezando a recuperarse justo antes del temblor.

“Como era de esperar, el sector más afectado de la economía parecer ser la producción de coches” ha escrito el economista Andrew Tilton de Goldman Sachs. “La escasez de suministros de piezas clave ha dado lugar al cierre de la producción en diferentes industrias de Estados Unidos, en particular las que pertenecen a fabricantes japoneses”.

Por lo tanto, Goldman ha recortado sus estimaciones de PIB del segundo trimestre al 3%, un crecimiento por debajo de la tendencia y de lo que se esperaba según pasaba el año, tal y como informa la CNBC.

Un informe económico del Departamento de Comercio norteamericano hecho público el miércoles reflejó cómo de profundo estaba siendo el daño.

Los pedidos de artículos de bienes duraderos, tales como automóviles o electrodomésticos, se desplomaron un 3,6% en abril, un dato mucho peor que la previsión de una caída del 2,2%. Estas cifras muestran cómo lo acontecido en Japón está obstaculizando la recuperación económica de Estados Unidos.