Solo hace falta mirar un gráfico para darse cuenta qué es lo que está creciendo. Desde que en 2016 separaran sus caminos, el Eurostoxx50 –  índice por excelencia en Europa – y el S&P500  no han hecho más que descorrelacionarse. Hasta llegar a un punto, el actual, en que la brecha entre ambos es insalvable. Pero ¿cuánto más pueden separar sus caminos?

Tanto como el  mercado quiera pues lo que parece claro al mirar el gráfico, dicen los expertos, es que las grandes cotizadas han conseguido crear valor por encima de las europeas. La economía americana acaba de enlazar el período de expansión económica más largo de la historia con un mercado, el S&P500 que no hace sino hacer nuevos máximos desde que, en 2009, iniciara su tendencia alcista.

 

Comparativa Eurostoxx50 vs S&P 500

 

Un período que ha ido acompañado de expansión económica por parte de la FED que ha dado paso a un crecimiento de su economía a ratios del 4,1%, según el dato del segundo trimestre de 2018 (el mejor desde 2014) con una tasa de paro en el 4%.  

Una situación que deriva de unas compañías que no hacen más que elevar beneficios y ventas. Luis Francisco Ruiz, director de análisis de Estrategias de inversión reconoce que dónde realmente estamos viendo unos resultados que están superando a las expectativas es en Estados Unidos “con unos  beneficios creciendo por encima del 20% y ventas alrededor del 9 además de un crecimiento muy alto”.  Con lo que si habría que destacar una temporada de resultados sería la de EEUU.

Pero además hay otro factor que está apoyando el buen hacer de la bolsa estadounidense: las recompras de acciones que están en su nivel más alto desde 2009. Sólo en el segundo trimestre del año, los nuevos programas de recompras de acciones ascendieron a 430.000 millones. Esto supuso un nuevo record de recompras trimestrales, que fue durante el primer trimestre y que ascendió a 240.000 millones.  Lo que, en cierto modo, supone un soporte en el mercado.

Y ¿si venimos a Europa? Desgranando los factores que pueden derivar en un mejor comportamiento de la región europea, lo cierto es que entre la inestabilidad política, el Brexit y los resultados, las perspectivas no son muy halagüeñas. En Europa “continúa habiendo más discrepancias, en cuanto a resultados se refiere, y son muy divergentes aunque es cierto que la temporada de resultados está recogiendo, en cierta medida, esa desaceleración económica que estamos experimentando en Europa”, dice Ruiz.  El último dato del mes de junio en la Eurozona confirmó un crecimiento del 0,4% en el primer trimestre, tres décimas menos que en el trimestre precedente.

La buena noticia,  dicen algunos expertos, es la valoración con la que cuentan ambos índices, más abultada en el caso del mercado estadounidense. Los estrategas de UBS siguen siendo alcistas con el mercado de acciones del otro lado del Atlántico, por el sólido crecimiento, ganancias, recompras y dividendos, aunque muchas de sus recomendaciones se basan en el alivio de los temores de crecimiento en Europa. En combinación con los mercados, que ya descuentan parte del ciclo de la FED,  debería impulsar al dólar, hacer retroceder al euro y favorecer así a las exportadoras europeas.

Más allá de las razones económicas que justifiquen determinados movimientos de mercado, lo cierto es que desde una aproximación técnica ambos gráficos son bien distintos. Losindicadores técnicos del S&P500 le dan una puntuación de nueva sobre 10 a un índice que tiene tendencia alcista tanto en el medio como en el largo plazo, medias cruzadas al alza, momento positivo y volumen y volatilidad que animan a seguir viendo subidas en el índice.

 

Indicadores técnicos S&P500

 

En el caso del Eurostoxx50, aunque aprobado, lo cierto es que mantiene una puntuación más baja que su homólogo americano. En cierto modo, tener una tendencia de largo plazo que es bajista, con un momento que es negativo no favorecen que el índice puntúe más, a pesar de que tanto volatilidad como volumen podrían favorecer una reacción de los precios.  Al menos en el corto plazo. José Antonio González, analista de Estrategias de inversión cree que el índice "se recupera a partir de los mínimos de junio de 2018 situados en los 3.334, desarrollando un impulso al alza que habilita a la curva de precios a resolver al alza sus medias móviles simples de largo plazo, cuyas pendientes se encuentran planas en un entorno de consolidación de largo plazo que identificamos entre la resistencia de los 3.703 / 3.681 y el soporte de los 3.172".  (Ver: Los futuros Eurex en plena fase de consolidación)

 

Indicadores técnicos Eurostoxx