La "guerra del chocolate" comenzó el pasado 7 de septiembre, cuando Kraft ofreció 11.700 millones de euros por Cadbury, la máxima competencia de la estadounidense en el Reino Unido. Sin embargo, la compañía británica rechazó la oferta y el martes Kraft anunció otra propuesta que mejoraba la anterior, pero recibió la misma respuesta.

En la carrera para hacerse con la chocolatera británica, también participaron los últimos meses Hershey, Ferrero y Nestlé. La adquisición no tiene el visto bueno del magnate del sector de la alimentación y uno de los hombres más ricos del mundo, Warren Buffet, propietario del holding financiero Berkshire Hathaway, principal accionista de Kraft.

Buffet se mostraba el martes contraario a la emisión de 370 millones de dólares por la compañía para la adquisición de Cadbury, mientras que en Wall Street las acciones de Kraft experimentaban subidas de cerca del 3% hasta los 28,25 euros.