El Banco Central Europeo atribuye esta subida al recorte del superávit en bienes, el aumento del déficit en transferencias corrientes y una caída del déficit en ingresos.
 
La balanza por cuenta corriente de la zona euro registró un déficit acumulado de 56.400 millones de euros, lo que supone un 0,6% del PIB de la zona euro. Contrasta con los datos del mes de diciembre cuando el déficit se situó en los 13.300 millones de euros, frente al superávit de 1.900 millones de euros en el mismo mes de 2009.
 
Mientras, el superávit de servicios permaneció invariable.