La demanda mundial de crudo crecerá más lentamente de lo previsto en el último trimestre de 2007 y los altos precios podrían frenar el consumo. Es la provisión que ha lanzado la Agencia Internacional de la Energía. En su informe mensual, el asesor de 26 países industrializados señala que la demanda mundial subiría a 2,35 millones de barriles diarios en el último trimestre, 240.000 barriles menos al día que en su informe anterior. Esta revisión a la baja se produce un día después de que la OPEP decidiesa aumentar su producción en 500.000 barriles diarios.
A pesar de este aumento, Lawrence Eagles, jefe de la división de Industria y Mercados de la AIE, ha señalado que se trata de un incremento menor del que esperában. La Agencia Internacional de la Energía ha bajado sus previsiones citando un consumo menor que el esperado en junio y julio y agrega que es demasiado pronto para evaluar el impacto de la crisis hipotecaria en la economía estadounidense.