La Agencia Internacional de la Energía (AIE) revisó hoy a la baja sus previsiones sobre la demanda global de petróleo para este y los próximos años por efecto de la crisis, en particular en Europa, y también en reacción a la subida de precios.

 

En su informe mensual, la AIE redujo respecto al mes pasado en 160.000 barriles diarios las expectativas de consumo de crudo en el mundo en 2011, que quedaron en una media de 89 millones de barriles al día, un 0,8 % más que en 2010. Más severa todavía fue la corrección de las expectativas para 2012, en concreto 200.000 barriles diarios menos de lo calculado hace un mes, lo que da un resultado final de 90,3 millones de barriles diarios, y una progresión interanual limitada al 1,4 %.

Además, como no se descarta una mayor ralentización económica por las dudas sobre lo que pueda ocurrir con Europa, la agencia también baraja una hipótesis alternativa con un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial del 2,6 % el año próximo, en lugar del 3,9 % del escenario de referencia.

En este segundo escenario, el consumo de crudo quedaría en 2012 en 89,1 millones de barriles diarios, de los cuales 45,1 millones para la OCDE y los 44 millones restantes para los otros países, esencialmente emergentes, frente a un reparto de 45,4 y 44,9 millones en la hipótesis central de la agencia.

Los autores del informe destacaron que los datos preliminares apuntan a que en octubre pasado el consumo de crudo en Europa se redujo en un 3,2 % respecto al mismo mes de 2010 (con 14,4 millones de barriles diarios), y que en entre los grandes países, el mayor bajón relativo fue el de España (-6,6 % con 1,33 millones), seguido del de Italia (-5,7 % con 1,43 millones) y Alemania (-3,7 % con 2,55 millones).

Las proyecciones este mes van más allá de 2012, como es habitual cada seis meses, y para los años siguientes también se han revisado a la baja los cálculos de las necesidades mundiales de petróleo con respecto a las estimaciones de junio.

Así la AIE aventuró que la demanda será de 91,53 millones de barriles diarios en 2013, de 92,70 millones en 2014, de 93,85 millones en 2015 y de 94,99 millones en 2016.

Eso significa que el margen excedentario de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que se va a mantener "tenso" en 2011 y 2012, después volverá a niveles del 5-6 % de la demanda global. Por lo que respecta a la oferta, la AIE indicó que en noviembre creció en 900.000 barriles hasta 90 millones de barriles diarios, gracias sobre todo al suplemento de aportaciones de Arabia Saudí (620.000 barriles más hasta 30,68 millones) y Libia (200.000 barriles más hasta 550.000).

Según las autoridades libias, a comienzos de diciembre han conseguido elevar su capacidad de producción a 900.000 barriles diarios. Los autores del estudio recordaron que la Unión Europea contempla un embargo a las exportaciones de petróleo de Irán, lo que podría suponer 600.000 barriles diarios, y si se sumaran otros miembros de la OCDE la cifra subiría hasta 1,3 millones. En noviembre sus capacidades de extracción eran de 3,55 millones de barriles.

En ese contexto, la AIE aventuró que esas capacidades se reducirán en unos 890.000 barriles diarios en el horizonte de 2016, para quedar por debajo del listón de los tres millones.