El Gobierno japonés emitió hoy una orden que impide a un fondo británico de alto riesgo cumplir con su intención de duplicar su participación en J-Power, la mayor distribuidora de energía nipona. Esta es la primera vez que las autoridades niponas han utilizado esa medida administrativa para paralizar la inversión de una compañía extranjera en una empresa japonesa, una decisión que se aventura polémica. El fondo de alto riesgo (hedge fund) The Childrens Investment Fund (TCI), que tiene un 9,9% de Electric Power Development, conocida como J-Power, pretendía desde hace meses lograr una participación máxima del 20%, pero se ha encontrado con la oposición frontal del Ejecutivo de Tokio.