El gigante financiero presenta a mañana su plan estratégico para los próximos años. Según afirma Reuters, que cita fuentes bancarias, el Santander quiere tranquilizar a los inversores con respecto a su negocio británico y aumentar ganancias en Latam, de donde proviene el 43% de sus beneficios.

Banco Santanderactualizará este miércoles su plan estratégico y según afirma la agencia economíca Reuters, que cita fuentes bancarias, la entidad adoptará una postura cautelosa con respecto a su negocio británico buscando tranquilizar a los inversores ante el Brexit después de su abortada contratación de la ex banquera de UBS Andrea Orcel como CEO.

Aunque la incertidumbre de Brexit está ensombreciendo el tercer mercado más grande del banco, el mayor prestamista de la zona euro por valor de mercado se está beneficiando de su diversificación global y espera un sólido crecimiento en América Latina, que representa el 43 por ciento de sus ganancias.

Según una de las fuentes citadas por Reuters, se espera que el banco proteja aún más su balance general en Gran Bretaña, donde los mayores costos han mermado la rentabilidad, al establecer condiciones más estrictas para los préstamos.

Según los analistas, a nivel mundial, es probable que Santander refuerce las medidas de eficiencia como parte de su transformación digital para persuadir a los inversores de que sus últimos objetivos de rentabilidad y capital pueden mantenerse.

El banco, por su parte, no ha querido hacer comentarios antes del evento de mañana.

Otra fuente del banco señala que "Esta vez la actualización de la estrategia no consistirá tanto en establecer nuevos objetivos como en esbozar cómo se cumplirán", y añade que las medidas de ahorro de costes en los mercados europeos maduros también serían clave para contrarrestar la presión sobre los préstamos de los tipos de interés bajos.

El plan del Santander y las dudas sobre el capital

En enero, Santander dijo que su objetivo era elevar la rentabilidad de los fondos propios tangibles (ROTE), una medida de rentabilidad, al 13-15%  a medio plazo, desde el 11,7% en 2018.

También estableció un objetivo a medio plazo para el ratio de capital básico de primer nivel del 11-12%, frente al 11,3% en 2018, pero por debajo de la media de más del 12,5% entre sus homólogos europeos.

Analistas como Jefferies siguen preocupados por los objetivos y la suficiencia de capital.

El banco dice que se siente cómodo con sus reservas de capital debido a su modelo minorista de menor riesgo. Recientemente dijo que estaba considerando la reintroducción de un dividendo en 2019, que UBS estima que añadiría 25 puntos básicos a su capital hasta 2021.

Se espera que el continuo y sólido crecimiento de los volúmenes de préstamos en Brasil, su mayor mercado, compense cierta presión sobre los precios y los márgenes financieros, aunque persisten otros desafíos.

En Estados Unidos se está trabajando para elevar los bajos ratios de rentabilidad en torno al 4% , mientras que el ahorro derivado de la integración del Banco Popular sigue siendo un foco de atención en España, su segundo mercado más importante.

La firma de inversiones Alantra espera que Santander reduzca los costes de la integración en 600 millones de euros, frente a los 500 millones de euros previstos como parte de su intento de mejorar su ROTE subyacente del 10,8% en España.

La abortada contratación de Orcel no está en la agenda del miércoles, pero es probable que los inversores cuestionen la decisión de la dirección de Santander en enero de retirar su oferta de trabajo.

"Orcel era visto como un potencial negociante. Ahora que no está a bordo, el banco quiere ser visto como un banco minorista robusto con América Latina como su historia principal de crecimiento", dijo Enrique Quemada, director ejecutivo del banco de inversiones ONEtoONE.

Santander ha dicho que se mantiene con José Antonio Álvarez como director general, pero los inversores dicen que no hay que descartar una sustitución a medio plazo.