“Los especuladores insisten en que la recuperación del sector inmobiliario en EEUU va a dar alas a las cotizaciones de las inmobiliarias cotizadas en la Bolsa española, por aquello de la imagen que se refleja en un espejo. Pero ¿ese espejo, el espejo de Estado Unidos está lo suficientemente limpio o muestra fisuras? Las últimas cifras de actividad del sector puede conducirnos a un plan más optimista, pero resulta muy engañoso. Tan engañosas como las cifras que han presentado las principales inmobiliarias españolas correspondientes al primer trimestre del año.
En ambos, caso, aquí en España como allí, en EEUU, los puntos de partida son tan bajos, que pueden llevarnos a error y hacer que tomemos decisiones precipitadas. No, no es el momento de asumir posiciones de riesgos en el sector cotizado en Bolsa, porque, además, han vuelto a empeorar las condiciones de crédito a nivel global, por los reiterados problemas de bancos y cajas de ahorro. No nos olvidemos, en el caso español, del enorme stock de viviendas, que aún están en poder de los bancos y de las cajas de ahorro”, dice el analista de una sociedad de Bolsa especializada en el seguimiento de este tipo de compañías.

Respecto a los datos españoles, al cierre del pasado mes de marzo, las nueve principales inmobiliarias sumaban un endeudamiento neto conjunto de 28.424,15 millones de euros, importe un 11% inferior al de 31.973,6 millones contabilizado un año antes.

Metrovacesa se sitúa como la inmobiliaria con mayor deuda, con 5.786,5 millones de euros, si bien está aún pendiente de cerrar su refinanciación. Después se sitúa Martinsa Fadesa, con un pasivo financiero de 5.737 millones, aunque la deuda total con la que se declaró en concurso asciende a unos 7.000 millones.

Completa el ‘podium’ Reyal Urbis con una deuda de 4.372 millones a marzo, que el pasado viernes 14 de mayo logró reducir hasta 3.750 millones, gracias a las ventas de activos de 700 millones que materializó al lograr un acuerdo de refinanciación.

Después se situaron Colonial, firma que también acaba de refinanciar su deuda, con un pasivo de 4.252 millones; Testa, filial de patrimonio de Sacyr (2.645 millones); Realia, inmobiliaria de FCC y Caja Madrid (2.227 millones); Vallehermoso, rama de promoción de Sacyr (1.639 millones), Afirma (1.479,85 millones) y Renta Corporación (285,8 millones).

Por lo que a los resultados se refiere, tan sólo Realia y Testa lograron sortear los ‘números rojos’ y lograr ganancias, de 400.000 euros y 16,02 millones de euros, respectivamente, en el primer trimestre.

En cuanto a las pérdidas, Reyal Urbis fue la que registró el importe más abultado, de 51,85 millones; por delante de Colonial, con ‘números rojos’ de 33,2 millones, y Quabit (la antigua Afirma), con 20,16 millones.

Después de situaron Metrovacesa, con una pérdida de 8,2 millones en el trimestre; Martinsa Fadesa (-3 millones), Renta Corporación (-1,7 millones) y Vallehermoso (-1,5 millones).

Por facturación, las que más ingresos contabilizaron a marzo son Reyal Urbis (260,89 millones), Vallehermoso (136,7 millones) y Metrovacesa (123,2 millones).

...Y en EEUU hay datos alarmantes

Hay 140 millones de residentes en EEUU. En la actualidad hay 26 millones de hogares que directa o indirectamente están a la venta. Según las últimas encuestas 20 millones de propietarios planean vender sus inmuebles ante cualquier mejora del precio.

A esta cantidad hay que añadir 4 millones de ventas de segunda mano que ya están en mercado, 1 millón de nuevas viviendas que provienen de empresas en problemas como Lennar y Pulte Homes, y otro millón pertenecientes al sector bancario.

Otros 8 millones de propietarios están incumpliendo el pago de sus hipotecas y están cerca de la ejecución hipotecaria, con lo que el total de viviendas a la venta asciende a 34 millones.

Ahora echemos un vistazo a la parte compradora

Hay 35 millones de personas que están en una situación de ‘under water’ (el valor de su hipoteca es mayor que el de su inmueble) que no comprarán casas en el medio plazo. Hay 35 millones de desempleados y subempleados que tampoco lo harán. Esto elimina el 50% de los compradores potenciales.

Hay 80 millones de ciudadanos de la época del baby-boom que se están retirando a una tasa de 10.000 al día, que están reduciendo el tamaño de su vivienda con una estimación de una reducción total de 400 millones de metros cuadrados o casi 2 millones de hogares de tamaño promedio. Eso equivale a una contracción de la demanda agregada de una ciudad del tamaño de San Francisco cada año.

Se puede argumentar que la siguiente generación tomará el relevo, pero sólo hay 65 millones de ellos con un nivel mucho más bajo que el de sus padres.

Si se suman todos estos números la conclusión es que existe un gran desequilibrio estructural en el sector inmobiliario residencial, que necesitará al menos una década para solucionarse. Podríamos estar viendo una repetición del período de 26 años entre 1929 y 1955 en el que los precios se mantuvieron estables.

Fuente: www.lacartadelabolsa.com