Holanda, uno de los principales defensores del rigor fiscal en la Eurozona, incumplirá también el objetivo pactado con Bruselas de reducir el déficit por debajo del 3% del Producto Interior Bruto en 2013.
Si el Gobierno holandés no adopta nuevas medidas de ajuste, el déficit se situará en el 4,5% del PIB tanto este año como el que viene, según los cálculos de la oficina presupuestaria hechos públicos este jueves.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, ha dicho a la entrada del Consejo Europeo de primavera que aprobará los recortes necesarios no porque lo exija la UE sino porque considera que es lo mejor para la economía del país. Pero algunos parlamentarios liberales y democristianos que sostienen su Gobierno ya han sugerido que las reglas de Bruselas no son sagradas.

El portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión, Amadeu Altafaj, ha resaltado que "Países Bajos ha sido muy insistente a la hora de apoyar el refuerzo de nuestras reglas de vigilancia presupuestaria". "Por ello es normal pensar que aplicará el mismo enfoque a sus propias políticas presupuestarias", ha señalado.