Es la conclusión a la que han llegado los miembros del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Unión Europea  después de semanas analizando la situación griega.

El informe elaborado por los delegados de los distintos organimos internacionales asegura que  Atenas no será capaz de regresar a los mercados para financiarse en 2012 y que será necesario un nuevo plan de ayudas pronto para que pueda cumplir con sus compromisos.

En el documento, al que ha tenido acceso el diario online Spiegel, se expone que hay alguna evidencia de que "el reequilibrio de la economía está en marcha y que el periodo de contracción más profunda ya ha pasado". Sin embargo, la troika alerta de que aún se espera un nuevo retroceso del PIB "en la segunda mitad de 2011".