Ayer lunes, la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC(*), en sus siglas en inglés) comunicó la situación actual de las entidades que, en plena crisis financiera, recibieron ayudas por parte del gobierno de EEUU a través de su programa TARP(**).

Tres de los bancos más importantes de EEUU -Citigroup, JPMorgan Chase y Bank of America- suman más de la tercera parte de la deuda pendiente. En concreto Citigorup aún debe $58,200 millones, JPMorgan $36,100 millones y Bank of America $27,400 millones.

Goldman Sachs, quien piensa repartir el importe de $15,000 millones en concepto de bonus entre sus empleados, recibió $29,800 millones bajo el programa FDIC; aún debe $18,800 millones. Goldman ha sido multado por la SEC durante el pasado verano por un delito de fraude civil. La multa ascendió a $550 millones.

Durante la semana pasada, quizá para simbolizar una vuelta a la normalidad, el CEO Lloyd Blankfein fue invitado a la Casa Banca a una comida con el Presidente Barack Obama y el presidente chino Hu Jintao, seguido de una cena estatal.


(*) La FDIC es una agencia independiente creada por el Congreso para mantener la estabilidad y la confianza pública en el sistema financiero de la nación. La FDIC asegura los depósitos en bancos e instituciones de ahorros por un mínimo de $250,000; examina y supervisa las instituciones financieras para su seguridad y solvencia y para la protección al consumidor; y trabaja para limitar el efecto en la economía y en el sistema financiero en caso del cierre de un banco o institución de ahorros.

(**) El Troubled Asset Relief Program comúnmente conocido como TARP, o PCR, es un programa del gobierno de Estados Unidos para comprar activos y acciones de instituciones financieras para fortalecer su sector financiero, y que fue firmado como ley por el presidente George W. Bush el 3 de octubre de 2008.