General Motors confirmó el viernes que alcanzó un nuevo acuerdo tentativo con el sindicato United Auto Workers, importante meta que la empresa espera alcanzar como parte de su plan de reestructuración.  GM, que sigue operando gracias a los préstamos del Gobierno federal, busca reestructurarse para el 1 de junio bajo la atenta vigilancia de la Administración del presidente Barack Obama.  Sin embargo, existen especulaciones de que la empresa podría solicitar la protección de las leyes de bancarrota en unos 30 días.  El viernes, GM informó que los cambios a sus acuerdos de convenio colectivo están sujetos a la ratificación de los miembros del UAW y a la aprobación del directorio de la empresa.