General Motors Europa admitió hoy que el plan de reestructuración de las firmas automovilísticas Opel y Vauxhall requerirá ayudas públicas de países europeos, y también una contribución de los empleados. La filial europea de la corporación norteamericana puntualizó no obstante que ha dejado claro que está dispuesta a realizar las inversiones necesarias en Opel, tras suspender los planes para vender la compañía al consorcio formado por Magna y Sberbank.