En un entorno de debilidad económica, Gamesa obtuvo un beneficio de 22 millones de euros en el primer semestre del año, un 65% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. El beneficio bruto de explotación (Ebitda) se redujo un 35%, hasta 132 millones, mientras que las ventas cayeron un 42% y se situaron en 1.033 millones. El beneficio operativo (Ebit) se situó en 49 millones, un 50% menos.
Pese al empeoramiento en las principales variables financieras, el margen de Ebitda de aerogeneradores mejoró en 0,8 puntos gracias a la mayor eficiencia de costes y la contratación de pedidos empezó a reactivarse.
Además, Gamesa destaca que su deuda se situó en 345 millones, tras recortarse en 209 millones, y el ratio entre el pasivo y el Ebitda se sitúa en la actualidad en 1,1.

Cinco mercados en los últimos seis meses es lo que la compañía quiere abrir y subraya ¡su capacidad para lograrlo, quiere convertir Asia en su principal área de negocio y obtener que sus ventas en el exterior equivalgan ya al 89% del total.
Por otro lado, el peso de España sobre las ventas totales del grupo se situó en el 11%, lo que contrasta con el 25% de China, el 9% de India o el 17% de Estados Unidos. El grupo tiene pensado presentar en breve su plan estratégico para el periodo 2011-2013.

La compañía aprovechó la presentación de resultados para anunciar la decisión de su consejo de administración de romper las negociaciones con la empresa alemana Bard acerca del desarrollo de proyectos eólicos marinos, u "offshore". De todas formas, la ruptura parece que no afectará a la estrategia diseñada por Gamesa en octubre de 2009 en "offshore", con la que pretende jugar un papel relevante en este mercado y garantizar su participación en la demanda generada en el mercado del Norte de Europa y, más concretamente, en Reino Unido en 2015.