La revisión a la baja de las previsiones económicas del FMI y el deterioro del comercio exterior de China subrayan los riesgos para el crecimiento global. En este proceso de desinflación global las divisas ligadas a las materias primas sin olvidar tampoco a la divisa nipona, continuaran depreciándose.

El euro mantiene su inercia bajista con respecto al dólar, testando el soporte de los 1,2800 como podemos observar en la plataforma ProRealTime de Interdin.com. Cabe recordar que desde hace meses y a pesar del resultado de las elecciones en Italia o el batacazo del sistema financiero en Chipre, el Euro ha mantenido la cotización por encima de las expectativas sin perder este nivel. La cuestión es como puede afectar a la moneda única la más que previsible retirada paulatina del Q3 y si realmente en Europa se van a iniciar estímulos, aumentado la oferta de euros que justifiquen nuevas bajadas de tipos. La gran novedad del mensaje del BCE la semana pasada es que por primera vez en su historia ha anticipado, aunque de manera muy genérica, la orientación futura de sus tipos de interés: se mantendrán en el nivel actual o se situarán en uno inferior durante un periodo de tiempo prolongado.

La inercia durante todo este 3Q será bajista salvo que el cruce recupere los niveles de 1,32.



En esta coyuntura lateral – recordamos tal y como decíamos la semana pasada que el euro y el dólar han entrado en un círculo de muy baja volatilidad- tanto el euro o el dólar son buenas opciones para posicionarse contra divisas en trayectoria claramente débil como es el caso del yen. La economía japonesa mantiene los estímulos con el objetivo de doblar la masa monetaria de 135Y – 270Y trillones con una expansión de su balance estimada en torno al 60% del PIB. Esta cifra es un impulso monetario mucho mayor que en EEUU si tenemos en cuenta el tamaño de ambas economías. Las medidas adoptadas por el Banco de Japón tiene el objetivo de incentivar la recuperación económica y paliar la deflación latente de las últimas décadas. Recordamos que mayor oferta de yenes ante los mismos niveles de demanda deprecia la divisa en cuestión, y todo parece indicar que el yen no ha finalizado su espiral de perdida de valor. A grosso modo y técnicamente descontamos objetivos de 140 eurjpy y 115 usdjpy lo que va implicar un cambios en la tendencia primaria – de bajista a alcista – de largo plazo en ambos cruces.