A pesar de la subida que ha experimentado la onza de oro durante los últimos once meses, aún podemos encontrar en el mercado algunas empresas que presentan un gran recorrido alcista.

De hecho según un estudio realizado por el equipo de Jim Cramer, las acciones mineras tienen un apalancamiento de 3 a 1 respecto a la cotización spot del oro (tanto al alza, como a la baja), por lo que siguen siendo consideradas como activos de alto riesgo.

Si a estas alturas queremos apostar por alguna compañía ligada al oro, debemos de tener en cuenta los siguientes consejos que nos da el propio Cramer:

- Elegir empresas con una fuerte y sólida producción y con unas reservas en crecimiento
- Que sean dirigidas por un equipo directivo de prestigio
- Que tenga unos altos niveles de inventario

La producción global de oro ha ido disminuyendo desde 2001, así que las grandes compañías mineras, han ido manteniendo sus reservas de oro comprando o asociándose con otras empresas del sector. A medida que sube la cotización del oro, estas compañías pueden ingresar más por cada onza que producen, pero sus beneficios netos también dependen de otros factores que varían de unas compañías a otras y que los limitan mucho, tales como:

- Costes de producción
- Tipos de cambio
- Costes energéticos
- Factores geopolíticos

Además también es necesario tener en cuenta de qué forma está creciendo la compañía, considerando que la oferta del metal precioso es limitada. Según algunos informes, los nuevos descubrimientos de oro han ido cayendo durante los últimos 30 años a un ritmo de 4 millones de onzas por año. Por este motivo, las empresas ligadas al metal precioso, para poder satisfacer la demanda creciente; o bien invierten en las minas ya existentes con la esperanza de encontrar más restos de metal; o por el contrario, si tienen efectivo suficiente se lanzan a la compra de una empresa más pequeña.

Durante el tercer trimestre, la demanda de oro de dichas minas ha crecido un 3% hasta las 702 toneladas, respecto al tercer trimestre del año anterior. Durante el mismo período, la demanda global de oro creció un 12%. Esta tendencia convierte a las pequeñas empresas mineras en una inversión de riesgo, pero con un alto potencial de rentabilidad.

Dichas empresas realizan las pertinentes prospecciones y excavaciones en busca del oro, pero muy a menudo, carecen del efectivo necesario y tiene que esperar de cinco a diez años antes de que comiencen la producción. Por este motivo, muchas veces estas empresas se ven obligadas a cubrirse vendiendo dichas onzas de oro que producen a precios bajos, lo que limita mucho sus balances, a cambio de asegurarse la financiación necesaria para que dicho proyecto se lleve a cabo.

Evolución onza de Oro durante los últimos 12 meses:




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