La producción del sector de la construcción crecerá previsiblemente un 9% al cierre de 2007, hasta situarse cerca de los 202.000 millones de euros, y dará paso a un escenario marcado por la progresiva desaceleración, tras un periodo de ocho años de fuerte crecimiento de la actividad a ritmos superiores al 10%. En concreto, la actividad del sector podría crecer poco más de un 6,5% el próximo año, una tasa que descendería hasta el 5,5% en 2009, con un escenario en el que la edificación residencial dejaría de ser el principal motor de crecimiento para dejar paso a la obra civil.
Además, en este marco, se prevé una intensificación de la competencia y un descenso del número de operadores. Según el estudio elaborado por DBK , la edificación residencial mostrará en los próximos años una acusada desaceleración, motivada por el actual exceso de oferta. Así, las previsiones para el segmento apuntan para 2007 a una variación del 8,7% en términos corrientes, tres puntos menos que en el año anterior. En los dos años siguientes se mantendrá la tendencia a la baja en las tasas de crecimiento, que podrían reducirse por debajo del 5%. En el segmento de obra civil el informe prevé una evolución más favorable de los ingresos agregados, en el marco de la ejecución del 'Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) 2005-2020'. No obstante, en este área se registrará también una moderada ralentización en los próximos años. De esta forma, el valor de la obra civil podría alcanzar los 50.100 millones de euros al término del año 2007 (+9,9%) y una cifra cercana a los 54.000 millones de euros en el ejercicio 2008 (+7,8%). 140.000 CONSTRUCTORAS EN 2006. El informe también revela que el número de constructoras ha mostrado un fuerte crecimiento en los últimos años, en paralelo al incremento registrado por la producción. De hecho, en 2006 operaban en España cerca de 140.000 empresas dedicadas a la actividad de construcción, excluyendo las empresas sin asalariados, lo que supone un aumento del 8,7% con respecto al ejercicio anterior, en el que se habían contabilizado unas 127.500 empresas. Además, El sector muestra un alto grado de fragmentación de la oferta, con un gran número de empresas pequeñas. Así, excluyendo las empresas sin asalariados, las constructoras que mantienen plantillas inferiores a los 10 empleados suponen más del 79% del total, mientras que aquellas con más de 50 empleados apenas representan el 2,5%. Únicamente 89 empresas contaban el pasado año con una plantilla superior a los 500 trabajadores. Los seis principales grupos del sector -ACS, Ferrovial, FCC, Acciona, OHL y Sacyr-Vallehermoso- alcanzaron en el ejercicio 2006 una cuota de producción conjunta del 13,4%, un punto por encima de la lograda en el año 2005. Considerando únicamente sociedades individuales, las cinco primeras empresas del sector por volumen de producción reunieron una cuota del 8,6% en 2006, mientras que las diez principales compañías concentraron el 11,0% de la producción en España.