El índice PMI de gerentes de compra del sector manufacturero español cayó en julio hasta los 45,6 puntos desde los 47,3 registrado en junio. La lectura ha marcado un deterioro de las condiciones operativas, y el más fuerte declive desde enero de 2010.


Los nuevos pedidos en total disminuyeron sustancialmente, y al ritmo más fuerte en 26 meses, especialmente por la floja demanda del mercado doméstico. Las empresas también redujeron el empleo durante el mes, extendiendo el actual periodo de destrucción de empleo a nueve meses. De hecho, la tasa de pérdida de empleo se aceleró hasta alcanzar la más fuerte desde enero de 2010.

Una lectura por debajo de los 50 puntos muestra contracción de la actividad del sector.