El Parlamento de Eslovaquia rechazó ayer la ampliación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), lo que supone  la caída el Gobierno de centro derecha de la primera ministra Iveta Radicova.
De los 150 diputados del Parlamento unicameral, 60 no acudieron a la votación, 55 votaron a favor y nueve en contra.

Para los próximos días se espera una nueva votación sobre este mismo tema, ya que al tratarse de un Tratado Internacional la Constitución eslovaca abre la posibilidad para un segundo intento.

Para entonces se prevé una aprobación de la ampliación del FEEF, ya que los opositores socialdemócratas han anunciado ya que apoyarán el Fondo, siempre y cuando el Gobierno Radicova se derrumbe.

Eslovaquia es el último país de la zona euro que no ha refrendado aún la ampliación del fondo, con el que se pretende salvar el euro.

La ampliación del FEEF le costaría a este pequeño país excomunista, miembro de la zona euro desde 2008, unos 7.000 millones de euros en capital directo y en avales.