Tras la jornada de descanso, la Bolsa de Tokio ha vuelto a abrir sus puertas para dejarse llevar por las ventas que inundan Europa.

El índice Nikkei ha cerrado la sesión con una caída del 1,8%, en una jornada de signo mixto para el resto de indicadores. Hoy terminó en los 8.165 enteros, su nivel más bajo en dos años y medio.

Hong Kong, Australia y China recortaron, sin embargo, en torno al 0,2%, mientras que el Kospi de Corea del Sur se escapó de la oleada roja y sumó un 0,67%.